Con una plantilla bien calculada, una regla y un cúter puedes hacer en casa una caja que encaje con tu producto al milímetro. Esta guía recorre todo el proceso, desde medir hasta montar.
Mide el ancho, el fondo y el alto del producto en su punto más grande, incluido cualquier asa o tapón. Suma una pequeña holgura para que entre y salga sin forzar. En la guía para medir un producto tienes las holguras recomendadas según el tipo de objeto.
En Troquel puedes escribir esas medidas como interiores (el hueco donde va el producto) o como exteriores (el tamaño final de la caja cerrada). La plantilla suma o resta el grosor del cartón por ti.
Para la mayoría de productos de tienda funciona la caja plegable con lengüetas: una sola pieza, se cierra sin pegamento y se monta en segundos. Si buscas una presentación de regalo, la caja con tapa da mejor sensación al abrirla. Para detalles pequeños y planos, la caja almohada o la caja de cerillas quedan muy vistosas.
Como regla general, la cartulina de 300 a 350 g (unos 0,4 mm) va bien para cajas pequeñas y ligeras, el cartoncillo estucado para packaging con acabado impreso y el microcanal para objetos pesados o frágiles. Cuanto más grueso es el material, más importa escribir bien su grosor: es lo que hace que los paneles casen al doblarlos.
Escribe las medidas, revisa la caja en la vista 3D y descarga el PDF. Al imprimir, elige tamaño real o 100 % y desactiva “ajustar a página”. Después mide el cuadro de control que aparece en la hoja: si no mide exactamente lo que indica, usa la corrección de impresora de Troquel para compensar la diferencia y vuelve a imprimir.
Si vas a cortar con plotter o láser, descarga el SVG: las líneas de corte y de pliegue van en capas separadas para que tu máquina las trate de forma distinta.
Repasa con el punzón y la regla todas las líneas discontinuas, apretando lo justo para hundir el cartón sin romperlo. Este hendido es el secreto de un acabado profesional: el cartón se dobla exactamente por donde debe y las aristas quedan rectas. Hazlo antes de cortar, cuando la hoja aún está entera y no se mueve.
Corta primero las líneas rectas largas con la regla metálica y deja para el final las curvas de las lengüetas, que se cortan mejor a mano alzada y despacio. Varias pasadas suaves dan un corte más limpio que una sola pasada con fuerza.
Dobla todos los pliegues hacia el mismo lado, pega la solapa lateral por dentro y deja que la cola seque con la caja plana y algo de peso encima. Cada página de modelo explica su montaje concreto, por ejemplo la de la caja plegable con lengüetas.
Para cajas pequeñas, cartulina de 300 a 350 g. Para objetos de más peso o envíos, microcanal o cartón ondulado.
Sí. Puedes copiar las medidas de la plantilla a mano sobre el cartón, aunque imprimirla o usar un plotter es mucho más preciso.